domingo, 30 de abril de 2017

La única manera efectiva, segura e inmediata de reducir CO2 es.... no emitirlo. Como pasa con los residuos, el mejor CO2 es el que no se emite.

Los gobiernos han fiado nuestro futuro climático a las emisiones negativas. ¿En qué consisten? 

Cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de no superar el límite de 2ºC a final de siglo implica dejar los combustibles fósiles bajo tierra. Y como los gobiernos no están dispuestos a eso, lo que hacen es asumir que vamos a emitir más CO2 del que deberíamos, pero confían en poder “recapturarlo” luego desde la atmósfera. Esas emisiones “capturadas” son las emisiones negativas. Lo malo de todo esto es que para hacerlo se necesitan tecnologías como BECCS, que a día de hoy no se han demostrado posibles. Y de serlo algún día, su despliegue masivo acarreará tremendos impactos ecológicos y sociales. 

En resumen, estamos fiando el futuro del clima a una opción tecnológica que a día de hoy no existe. Y no estamos investigando estas tecnologías para contar con ellas como plan B, en caso de ser necesario. Son directamente nuestro plan A.

Y recordad: la única manera efectiva, segura e inmediata de reducir CO2 es.... no emitirlo. Como pasa con los residuos; el mejor Co2 es el que no se emite.